Del DACA al TPS: 5 cosas sobre inmigración que están pasando y que debes saber

Durante meses, hemos escuchado que el presidente Donal Trump y su gobierno han hablado sobre planes para reformar el sistema de inmigración de Estados Unidos. Ahora, el borrador se puso en marcha.

Desde DACA —como se conoce la Acción diferida para los llegados en la infancia— al TPS (Estatus de Protección Temporal), la sopa de letras es suficiente para revolverle la cabeza a cualquiera. Pero todo se reduce a esto: más de medio millón de personas están a punto de perder la protección que evita que sean expulsados de Estados Unidos a menos que el Congreso y el presidente puedan acordar una solución

Y esto solo es el principio. El Gobierno está impulsando sus planes para construir el muro fronterizo, pidiendo una amplia revisión de la inmigración legal y buscando lugares para construir más centros de detención de inmigrantes.

Con los nuevos giros que ocurren todos los días en Washington, es difícil seguir de cerca lo que está en juego, específicamente para las personas que están fuera del círculo.

Te contamos cinco cosas de lo que está pasando en este momento y por qué deberías ponerle atención:

1. TPS: de tierra firme a las arenas movedizas

El Gobierno dio lo que podría ser un golpe devastador para más de 250.000 inmigrantes salvadoreños en Estados Unidos esta semana. Luego de una serie de terremotos que sacudieron el país centroamericano en 2001, el gobierno de Estados Unidos le dio a este grupo el Estatus de Proteccion Temporal. Conocido como TPS, esta medida los protegió de ser deportados y les dejó obtener permisos de trabajo. Ahora, las autoridades dicen que esa protección terminará en septiembre de 2019.

 Los partidarios de línea dura de la inmigración señalaron que lo de “temporal” siempre fue parte del trato. Los grupos de defensores de derechos de los inmigrantes dicen que no es justo desarraigar a miles de personas que han obedecido la ley, pagando impuestos y trabajando para levantar a sus familias en Estados Unidos.

Aunque parezca que 2019 está muy lejos aún, los salvadoreños directamente afectados por la medida dicen que están conmocionados y no están seguros de qué hacer. Durante casi dos décadas tuvieron sus pies en tierra sólida. Ahora parece que están sobre arena movediza.

Y no solo son los salvadoreños: en el segundo semestre de 2017, el gobierno de Estados Unidos también hizo lo mismo con protecciones similares para decenas de miles de inmigrantes haitianos, sudaneses y nicaragüenses.

Su única esperanza es que el Congreso apruebe una legislación para darles la oportunidad de volverse residentes legales. Si esto falla, y no pueden encontrar otra manera de permanecer en el país de manera legal, se enfrentarán a regresar de manera forzada a sus hogares o enfrentar la deportación.

2. DACA: el tiempo está corriendo

La gente de ambos lados del pasillo —y una gran mayoría de estadounidenses— dicen que apoyan a los llamados dreamers o soñadores, inmigrantes indocumentados que llegaron al país siendo niños. Pero el demonio, como siempre, está en los detalles. Y hay una fecha límite importante que se avecina.

El gobierno del presidente Trump anunció que la Acción diferida para los llegados en la infancia, o DACA, se acaba el 5 de marzo. El programa, creado por el gobierno del presidente Barack Obama, les da a los dreamers una oportunidad de estar en Estados Unidos sin enfrentar la deportación y les da un permiso de trabajo de dos años. Ahora, cerca de 700.000 de ellos están en el limbo, esperando que el Congreso apruebe una solución legislativa antes de que el tiempo se acabe.

El fallo de este martes de un juez federal de California arrojó un giro sorpresa en la mezcla. El juez del distrito William Alsup bloqueo el plan de reversion del gobierno de Trump, ordenándoles a los funcionarios que sigan renovando las aplicaciones. No está claro qué papel jugará la decisión del juez, si las autoridades apelarán y qué impactos podría tener en las negociaciones sobre el arreglo de DACA en el Capitolio.

Los legisladores están merodeando en una variedad de opciones, y el gobierno de Trump ha indicado que apoyaría un acuerdo con condiciones. Pero aún así no está claro cuáles serán esas condiciones una vez las negociaciones finalicen.

Un punto clave para Trump: cualquier acuerdo sobre DACA debe incluir un aumento en la seguridad fronteriza, incluyendo posibles fondos para el muro.

3. El muro: buscando fondos para una promesa de campaña

El plan de Trump de construir un “grande y hermoso muro” en la frontera entre Mexico y Estados Unidos fue una piedra angular en su campaña. Trump no va a cambiar de parecer, y recientemente lo dejó claro.

La semana pasada funcionarios revelaron su plan maestro para asegurar la frontera, que pone un precio de 18.000 millones de dólares en 1.100 kilómetros de construcción del muro. Pero hasta ahora, al Gobierno la ha costado mucho hacer que el Congreso ahorre dinero, y es poco probable que el Congreso acepte fácilmente la solicitud completa del Gobierno.

Aún así, ha habido avances significativos. Poco a poco los funcionarios están adquiriendo más tierras en el área. Ya han probado ocho prototipos construidos a lo largo de la frontera y Trump dijo que los visitaría pronto.

4. Detención y deportación: un área clave

El Gobierno ha prometido intensificar la aplicación de la ley de inmigración al contratar más agentes, poner más inmigrantes indocumentados tras las rejas y deportarlos a un ritmo más rápido.

El primer año de la presidencia de Trump ha mostrado esto mucho más difícil de lo que parece. Los arrestos se han aumentado, pero las deportaciones han disminuido. Una posible razón es que las cortes de inmigración aún están lidiando con una acumulación de trabajo importante y el Gobierno está buscando más espacio para las detenciones. El Gobierno resaltó una caída drástica en los cruces fronterizos a principio del año pasado, aunque los expertos dicen que esto no necesariamente explica las cifras.

¿Qué pasa entonces con los nuevos 5.000 integrantes de la Patrulla Fronteriza y los nuevos 10.000 agentes de Inmigración y Aduanas (ICE) que el gobierno dice que planea contratar? Esa es una tarea monumental que también requiere fondos del Congreso.

Incluso ahora, las agencias no son capaces de ponerse al día con todo el desgaste. Brandon Judd, que lidera el sindicato de agentes fronterizos, criticó esta semana a los legisladores por no hacer lo suficiente para alcanzar la meta.

“Con estos índices”, dijo él el martes, “los agentes que contratamos este año estarán a punto de jubilarse antes de cumplir con este objetivo en 2028”.

5. Una mirada dura a la inmigración legal

La mayoría de los inmigrantes que llegan a Estados Unidos de manera legal tienen un lazo familiar que allana el camino.

El gobierno de Trump quiere que eso cambie. Las autoridades han denominado “migración en cadena” a la inmigración que se basa en la familia. Dicen que es injusta e insegura, y han señalado unos eventos recientes para reforzar esta idea. En cambio, dice el gobierno, las habilidades de los potenciales inmigrantes deben ser el factor decisivo.

Los grupos que han defendido durante mucho tiempo han abogado por reducir la inmigración en general dicen que están emocionados al escuchar a la Casa Blanca estar de su lado. Algunos defensores de los derechos de los inmigrantes dicen que la inmigración basada en la familia es tan estadounidense como el pastel de manzana y que simplemente no tiene sentido cambiar esto.

El Gobierno también se ha enfocado en las visas temporales, buscando reducir su uso.

Una importante revisión de la inmigración legal podría requerir una nueva legislación del Congreso. Pero los defensores de los derechos de los inmigrantes dicen que hay señales de que el gobierno de Trump ya está reformando el sistema de maneras más titules: negando más visas, jugando con la cantidad de visas que pone a disposición y redifiniendo las calificaciones para obtenerlas, todo esto sin ayuda de los legisladores.

 

 

Por Catherine E. Shoichet, CNN

–  Tal Kopan de CNN contribuyó con este reporte.